D-N Guillermo Mena

Discusión del artículo: Are Parents of Young Children Practicing Healthy Nutrition and Physical Activity Behaviors?

motivacion-cambio-entrevista-696x447

 

El sobrepeso y la obesidad se definen como la acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. A menudo, los cambios en los hábitos de alimentación y actividad física son la causa del desarrollo de la enfermedad. Padecer obesidad implica grandes complicaciones a nivel metabólico y un aumento del riesgo de padecer diferentes enfermedades como la diabetes o bien enfermedades de tipo cardiovascular. Es por eso que la preocupación sobre la ganancia de peso y el tratamiento de esta enfermedad va en aumento. Desde el año 1980, las cifras de personas con obesidad se han doblado en todo el mundo. A nivel mundial, el sobrepeso y la obesidad han alcanzado una prevalencia del 39%. La falta de organización que sufren algunos padres primerizos termina influyendo sobre el tiempo de dedicación a sus propios hijos. Es por ese motivo que terminan sacrificando el tiempo para poder cuidarse ellos mismos y lo sustituyen dedicándolo a sus propios hijos. Sobre todo en el caso de las madres primerizas.

Berge y colaboradores, en Mayo de 2011, en un estudio prospectivo de cohorte sobre una muestra de 838 mujeres y 682 hombres de diferentes etnias y estado socioeconómico, examinaron varios puntos importantes del estilo de vida, tales como seguir una alimentación saludable y el hábito de realizar actividad física entre otras variables. El estudio fue realizado sobre padres y madres de niños jóvenes (edad ≤ 5 años) comparado con adultos jóvenes sin hijos. El estudio pretende añadir en la bibliografía más información sobre cómo la paternidad afecta a diferentes factores del estilo de vida.

Las edades de los participantes fueron de una media de 25.3 años y se evaluó el estatus parental, el índice de masa corporal (IMC), la ingesta dietética mediante un cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos y la actividad física.

Los resultados del estudio indican que las madres jóvenes siguen una dieta más pobre, con una mayor ingesta de bebidas azucaradas, más grasa saturada, más kcal ingeridas y mayor IMC comparado con las mujeres jóvenes sin hijos. Además, tanto los padres como las madres resultaron realizar menos actividad física comparados con los jóvenes adultos sin hijos. No obstante, los padres a diferencia de las madres con hijos jóvenes no resultaron tener diferencias en cuanto al IMC y a las ingestas dietéticas respecto a los jóvenes adultos sin hijos.

Anteriormente se ha comentado que los resultados del estudio mostraron que las madres, en comparación a las mujeres jóvenes, consumían más bebidas azucaradas, grasas saturadas y calorías totales. Sin embargo, los otros grupos de alimentos como fruta, lácteos o cereales no se vieron modificados. Una de las explicaciones podría ser debida a que tienen el conocimiento de que en la etapa de alimentación infantil este tipo de grupos alimentarios tienen un papel importante para cubrir las necesidades de nutrientes, por ese motivo los progenitores terminan predicando con el ejemplo.

El mecanismo por el cual el estudio excusa el incremento del IMC podría ser el hecho de que cocinar con más grasa en la dieta aumenta la palatabilidad de la misma y la posibilidad de que el niño se termine la comida. Otro mecanismo podría ser el cambio en el uso de diferentes productos como es el caso de la leche a su versión entera (potencialmente consumida durante la infancia) repercutiendo sobre un incremento de las kcal ingeridas. Aun así, a modo de opinión personal el uso de leche entera no ha demostrado provocar un incremento de peso ni del perímetro abdominal, de hecho, los lácteos enteros podrían tener un efecto protector frente a la obesidad abdominal y el aumento de peso en población adulta. Se necesitan ensayos clínicos correctamente diseñados para terminar de evidenciarlo.

Los cambios a nivel de actividad física podrían explicarse a partir de la siguiente forma. Tal y como se ha comentado anteriormente, la falta de organización conlleva que los padres no puedan encontrar el momento para poder dedicarlo a la práctica de ejercicio y en el caso de encontrarlo se sienten demasiado cansados como para empezar a realizarlo.

Como limitación importante tenemos que los resultados no pueden trasladarse a padres y madres con niños adultos. En el estudio tampoco figura si las madres dieron a sus hijos lactancia materna o artificial. Ya que tal y como se ha evidenciado, la lactancia materna ayuda a recuperar la figura corporal óptima de la mujer y ayuda a tener un mayor control del peso corporal. Para finalizar también sería necesario conocer más las barreras por las cuales los padres y las madres no pueden hacer ejercicio y disminuyen su nivel de actividad física.

Pese a las limitaciones del estudio, las conclusiones son claras. La paternidad está relacionada con diferentes cambios en el estilo de vida que pueden afectar negativamente a la salud, como por ejemplo un incremento de peso, un empeoramiento de la calidad de la dieta o bien un aumento de la inactividad física. Los resultados del estudio prospectivo a nivel de salud pública son muy importantes. Con esa información, profesionales de la salud como los pediatras deben tener en cuenta que el seguimiento del paciente durante la paternidad es crucial para conservar un estado de salud óptimo.

 

Autor:

D-N Guillermo Mena

 

Berge JM, Larson N, Bauer KW, Neumark-Sztainer D. Are parents of young

children practicing healthy nutrition and physical activity behaviors?

Pediatrics. 2011 May;127(5):881-7. doi: 10.1542/peds.2010-3218. Epub 2011 Apr 11.

Write a Reply or Comment

Your email address will not be published.